lunes, 9 de julio de 2007

Toda actividad de nuestras vidas es de alguna manera una comunicación, pero es por medio de la palabra como el hombre se distingue de otras formas de vida. Cuantas veces no hemos sentido un vacío en el estomago, una sensación de escalofrìo, cada vez que debemos dirigirnos a un grupo de personas a continiación detallo una forma sencilla para hablar eficazmente.

Paso uno. Aproveche la experiencia ajena

Lo que nos gusta oir en nuestros eventos y reuniones, radios y televisores, es un discurso claro y sin rodeos, con sentido común, concebido de acuerdo con la idea de que preferimos escuchar a un orador que hable con nosotros y no a uno que se dirija a nosotros .

A pesar de lo que nos digan los libros de texto acerca de que la oratoria es un arte obscuro y dificil que solo puede ser dominado a traves de muchos años dedicados a perfeccionar la voz y luchar con los misterios de la retorica. Lo que se nacesita es lograr el coraje necesario para ponerse de pie y hablar clara y coherentemente en su proxima reunion, hay que arrojar los libros por la ventana y empezar con ideas claras y sencillas .

Paso dos. Tenga siempre presente su objetivo.

Concentre su atencion en las ventajas que le reportaria poseer confianza en si mismo y hablar con mayor eficiencia. Piense lo que significaria para usted en el plano de las relaciones sociales, en los amigos que conquistaria, ello lo prepararia para ser un directivo. No olvidemos que la facultad de comucnicarse con los demas de forma eficiente y obtener así su cooperación es un capital que solo obtienen los triunfadores.

Conozco pocas cosas que puedan procurar mayor satisfacción que dominar a un auditorio con sola fuerza de la palabra, es algo que otorga sensación de fuerza y un sentimiento de poder. Imagínese ahora mismo frente a un publico al que debe dirigirse. Véase de pie ante el auditorio, seguro de sí mismo; escuche cómo se acalla el murmullo de la sala cuando usted comienza, sienta cómo absorbe la atención a medida que va agotando el tema advierta la calidez del aplauso, mientras desciende la tribuna, escuhe las palabras de elogio de las personas que lo saludan cuando termina la reunión. Créame, hay algo magico en esto que difícilmente olvidará.

William Jamers, el distinguidísimo profesor de psicología de la Universidad de Harvard, escribio seis fraces que pueden tener un profundo significado en la vida, seis fraces que son el "sésamo ábrete" de la cueva que aculta el precioso tesoro del coraje:

  • En casi todo lo que emprenda, sólo su entusiasmo lo conducirá al éxito.
  • Si usted se preocupa por alcanzar un objetivo, triunfara, sin lugar a dudas.
  • Si quiere ser bueno, sera bueno.
  • Si quiere ser rico será rico.
  • Si quiere aprender, aprenderá.
  • Sólo que usted debe desear realmente estas cosas, y desearlas exclusivamente, sin desear al mismo tiempo otras cien cosas incompatibles.

Haga todo lo posible por transmitir sus ideas y pensamientos a los demás. Aprenda a expresar claramente sus ideas y pensamientos a los demás. Aprenda a expresar claramente sus ideas, tanto individualmente como en grupos o en público. Hable, siempre que pueda, a unas pocas o muchas personas; lo hará cada vez mejor.

Paso tres: Predisponga a su mente para el exito.

La mayor lección que aprendí en mi vida es la extraordinaria importancia que tienen los pensamientos. Si yo supiera lo que usted piensa, sabria quién es usted, pues las ideas hacen a las personas, si cambiamos nuestros pensamientos podemos cambiar nuestras vidas. Desde ahora debe pensar positivamente en coronar con éxito sus objetivos. Debe adquirir un alegre optimismo sobre el resultado de su esfuerzo. debe poner el sello de su firme determinación en cada acto que ejecute o en cada palabra que pronuncie.

Para alcanzar el éxito en esta labor usted necesita las misma cualidades que son esenciales en cualquier otro esfuerzo semejante: un deseo creciente hasta llegar al entusiasmo, una perseverancia capaz de desgastar montañas y el convencimiento de que triunfará.

Cuando desembarcó con sus legiones en lo que hoy se conoce como Inglaterra, luego de cruzar el canal de la mancha desde Galia, ¿qué hizo Julio César para asegurar el éxito de su empresa? Algo muy inteligente; reunio a sus soldados sobre los acantilado de Dover y les hizo mirar hacia el mar; así pudieron ver cómo las naves en que habían hecho la travesía se consumían entre rojas lenguas de fuego. En tierra enemiga, roto el último lazo que los unía al continente, consumida en las llamas la única posibilidad de retorno, sólo les quedaba una cosa por hacer: avanzar y conquistar. Y eso fue justamente lo que hicieron. Arroje al fuego hasta el último vestigio de pensamiento negativo, obstruya con una puerta de acero toda posible fuga hacia el incierto pasado.

Paso cuatro. Aproveche toda oportunidad de practicar.

Nadie puede aprender a hablar en público sin hablar en público, del mismo modo que nadie puede aprender a nadar sin meterse en el agua. En todas partes se hallan oportunidades de hablar, unase a organizaciones y ofrézcase para oficinas donde le sea necesario hablar. Párese y dé su opinion en las reuniones públicas a las que concurra, aunque sólo sea para apoyar una moción. Nunca sabrá cuánto puede progresar a menos que hable y hable constantemente.

CONTINUARA.................................